14 julio 2009

Origen del Bikini

El Bikini es la prenda mas usada por las bañistas en la actualidad, pero no siempre fue así.

En julio de 1946, poco después del fin de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos decidió proseguir con sus experimentos con bombas atómicas en un minúsculo atolón de las Islas Marshall, llamado Bikini, que permanece inhabitable desde entonces debido a sus peligrosos niveles de radiación.

El mundo estaba conmovido con la todavía reciente destrucción atómica de Hiroshima, el 6 de agosto de 1945, y de Nagasaki, tres días después, dos operaciones que habían dejado un balance de unos doscientos cuarenta mil muertos, por lo que las nuevas experiencias nucleares dieron mucho que hablar, y el atolón de Bikini fue conocido en el mundo entero.

En 1947, cuando el ingeniero francés Louis Réard creó un traje de baño femenino de dos piezas, el escándalo que estalló en el mundo ante tamaña osadía fue de dimensiones atómicas, al punto de que el creador no encontró ninguna modelo (en la época, maniquí) dispuesta a dejarse fotografiar vistiendo la escueta novedad, por lo que tuvo que contratar a una bailarina de cabaré para poder mostrar su creación, a la que llamó bikini.


13 julio 2009

Origen del Domingo


Domingo es el último día de la semana... y de bonche


El origen de su nombre proviene del latín dominus (señor).

Fue el papa Silvestre I, que ejerció su pontificado ente los años 314 y 335, el primero en denominar dominicus al séptimo día de la semana, por ser el 'día consagrado al señor'.

Antes de esa época, los romanos habían llamado al domingo dies solis 'día del sol', nombre que legaron a otros pueblos bajo la forma de sunday (inglés), sonntag (alemán), zondag (holandés) y söndag (sueco).

Los nombres de los demás días de la semana provienen de los planetas, lunes (luna), martes (Marte), miércoles (Mercurio), jueves (Júpiter), viernes (Venus), sábado (Saturno), aunque la raíz eclesiástica es sabbath que significa descanso.

Cristóbal Colón, el 3 de noviembre de 1493, al llegar al Caribe en su segundo viaje, desembarco en una isla de las Antillas menores que llamó dominica, por ser dominicus (día domingo), según el calendario juliano, que todavía regia en la época.